jueves, 27 de abril de 2017

Notas sobre Un cerebro inteligente por Jared Ortiz

“Un cerebro inteligente” de Luis Quintana Tejera

Por Jared Ortiz


¿Qué es auténtico en el mundo? Puedo decir que todo lo que salga de la mente de un creador, todo lo que salga de la imaginación humana es auténtico, pero, ¿es esto cierto? Yo, en lo particular, cuando escribo lo hago en una pequeña libreta. Mis ideas las plasmo con un lápiz y me enorgullezco por llenar poco a poco esa libreta deseosa por contener ideas, malas en un principio. Pero dentro de todo esto hay errores, errores que son míos, pero tratar de no cometerlos es la parte gratificante en todo este desmadre. Al escribir en máquina, ésta quiere cambiarnos el acento a lugares donde no deberían ir. Nos hacer personalizar la forma de las letras, pero quiere que corrijamos “pa’ fuera”. Al final nada de lo que escribimos es nuestro, menos algo que viene de una máquina fría y sin alma -materia prima para la creación-. Es por eso que el cuento un cerebro inteligente de Luis Quintana Tejera me llama la atención en sobremanera.
 Ahora bien, en un mundo mediocre, donde el dinero es lo que mueve al común de los mortales, existe un grupo de personas dedicadas al entretenimiento barato en YouTube. Esta gente, que de escritores tienen poca cosa, se levantan un día o sus agentes de publicidad los levantan un día con la idea de vender más para que el dinero nunca les falte; deciden escribir un libro. Pero, oh sorpresa, ellos no entienden ni jota de escribir, y si escriben se verá influenciado por su contenido basura. ¿Qué deciden hacer? Fácil, pagarle a un escritor poco/nada conocido para escribir un libro bueno/pésimo y satisfacer las ganas de dinero, y de paso complacer a un público mediocre. Aquí es donde entran los escritores fantasmas, los “negros del negro”. De esto, en parte, trata este cuento.
 El cuento tiene un inicio in extrema res, se sabe porque una marcada analepsis se encuentra en los primeros párrafos de este. Todo se cuenta desde un hipotético futuro en el que vemos, a través de prolepsis desde nuestro punto en el espacio-tiempo, etapas en la que una amante de la informática y la computación va dando vida a un creador de historias artificial.
 La historia de Estela, la protagonista, es contada desde la visión de un ser que no posee nombre, eso puede dar cabida a muchas suposiciones, ya que después de que esta muere, él sigue recordándola y describiendo qué pasa con su vida luego de la muerte. No me parece que se trate de una persona en sí. Este aspecto sólo lo sabe el autor.
 La narrativa puede ser lenta y cansina; se nos va describiendo cada pequeño detalle, como el color de la CPU, que, por cierto, el color no está ahí de gratis. El color de la máquina es una gran metáfora que hace referencia a los famosos personajes llamados “negros”, que eran los que escribían las obras en lugar de los autores.
 En este hipotético 2012, Estela se dedica a completar su sueño de crear un relato o una historia con el poder de la era cibernética, y lo logra. Crea, bueno, más bien, se encuentra presente para el nacimiento de un relato de cinco cuartillas. Se podría decir que es un pequeño paso para la literatura y un gran salto para ella.
 Este pequeño logro no la deja conforme y decide seguir llenando a su querida máquina de información, patrones de vida, deformidades en la población. También le enseñó técnicas que sólo un ser humano puede aplicar con sutileza, o por lo menos lo intentan; hablo de las figuras retóricas.
 Para el 2020, una prolepsis desde nuestro punto temporal, las cosas van como ella quería que fueran, o quizá no lo planeó. Retroalimentando a la máquina con ideas, historias, anécdotas y cosas de la vida, puede que un poco de moral, fueron templando el carácter es esta. Así fue como dio a luz a un hijo creado por lo artificial, que fue galardonado. Pero no fue hasta el 2051, con un lapso absurdo, pero real para algunos escritores, la obra fue publicada.
 Esto iba de menor a mayor. Tanto que la crítica ingenua no se daba cuenta de la estafa. La crítica, con su terrible afán de ponerle nombre a todo lo que se mueva en su medio -ya sea la literatura, el cine, la música, los videojuegos, etc.-, tiene miedo a no saber clasificar una cosa para compararla con esta o con aquella, esto hace los análisis a obras más “parciales”, según la estética, la época y hasta la nacionalidad. Y no se supone que yo diga esto, pues si nos ponemos a etiquetar a las cosas diría que este cuento se encuentra en el campo de la ciencia-ficción. Ya que yo soy la crítica es mi objetivo hacer esta comparación, pero bien se puede decir que esto es una idea que encuentra su forma de expresión en un sistema de escritura con el que se acomoda con fiel delicadeza.
 Como si de una espada se hablara, extensión del brazo del guerrero, la máquina, extensión de la imaginación del hombre y una sanguijuela de mentes, en los últimos días de Estela pasó a segundo plano para empezar un nuevo libro contando como es que las cosas, hasta este punto, habían pasado. Contar todo es un acto humilde, se puede estar hablando de una revelación, de una catarsis. Dejar de usar muletas para poder contar la verdad.
 Nadie podía creer lo que se leía en las confesiones de Estela. La tomaron como una novela de ciencia-ficción. Esto demuestra una cosa, y es que un escritor debe de ser un buen mitómano. Todo lo que escribe debe de ser una mentira, que en primera instancia, el autor debe creer como verdadera. Una realidad en la que tiene que involucrarse escritor/escrito. Y esto fue lo que la crítica vio con la primera novela de su autoría.
 A mi parecer, esto trata de ser una crítica a la sociedad actual, ya que temas tratados en este cuento pueden verse en el mundo literario actual. Digamos que esto es una predicción usando como alegorías a la máquina, que pueden pasar a ser humanos. Con esta simple comparación nos damos cuenta que sí, en verdad está pasando. La máquina está empezando a despertar. Y tengo miedo. En un futuro toda figura social, que posea un impacto considerable en su mundo, será capaz de “escribir” un libro firmado con su nombre. En este relato se muestra un pedazo de una distopía que los únicos beneficiados serán aquellos que tengan un buen contacto y el mejor impacto para la demanda que ofrece su “trabajo”. Un futuro así sólo puede pasar en un libro, pero muchas veces la realidad supera a la ficción.

























Bibliografía
   López, Alejandro. La invasión de los idiotas y el mundo feliz que predijeron Aldous Huxley y Umberto Eco. “Cultura colectiva”. 1 jul. 2016. Web. 6 dic. 2016. http://culturacolectiva.com/la-invasion-de-los-idiotas-y-el-mundo-feliz-que-predijeron-aldous-huxley-y-umberto-eco/
   Quintana, Luis. Un cerebro inteligente. “Narrativa breve europea”. 29 may. 2016. Web. 6 dic. 2016. http://quintanatejera.blogspot.mx/2016/05/un-cerebro-inteligente.html


Resumen comentado de Otelo por Patricia Francisco


Universidad Autónoma del Estado De México

Facultad de Humanidades

Licenciatura Lengua y Literatura Hispánicas


Tragedia



Trabajo sobre Otelo de William Shakespeare

Grupo 11

Patricia Francisco Rivera


UAEMex 23 marzo de 2017

Empezaré a hablar del escritor, Shakespeare fue el mejor dramaturgo isabelino, sus obras no son solo renacentistas, dan también inicio al estilo barroco, son obras casi perfectas, la mayoría cuentan con una pisca de burla, de ingenio, respeto. Sus obras también cuentan con elementos meticulosamente armónicos en cada escena, tienen el don de llevar de la mano cada acto con cada escena en el momento preciso, aunque con unos errores en cuanto a los elementos de escenografía, demostrando su fascinación con la nueva industria.
Llegó a producir más de 20 obras, entre las más reconocidas está Romeo y Julieta, Macbeth, El mercader de Venecia, Hamlet, Otelo, el Rey Lear, entre muchas otras. Este derroche de obras escritas por William Shakespeare, lleva a algunos teóricos a pensar que un simple hombre de esa clase social, no tendría la posibilidad de describir de esa manera la clase alta de la sociedad, hablamos de reyes, duques, príncipes y al mismo tiempo describir a personas de la clase baja-media. Aunque yo creo que sí pudo ser posible, porque la mayoría de sus obras son solo un reflejo de las crónicas de Holinshed, son pedazos de historia representativa de la gran Inglaterra, un ejemplo de esto es la tragedia de Macbeth analizada en clase. En “la cuestión Shakespeariana” de Paul Groussac, se plantea la duda de si Shakespeare es Shakespeare o solo un seudónimo de Marlowe, Francis Bacon o el Conde de Oxford, pero no se tiene pruebas suficientes para afirmar tal cosa como tampoco podemos afirmar el nacimiento del mismo Shakespeare.
Pero dejemos de hablar del maestro Shakespeare, porque no me alcanzaría el tiempo para analizar más la vida y obra de él.


Otelo
Obra dramática, en la cual Shakespeare crea una culpa inexistente en Desdémona, siembra la intriga en un buen sujeto: Otelo, Yago un personaje que busca venganza, pero una venganza ridícula.
Hay una gran diferencia entre Otelo y sus otras tragedias. Desde el punto de vista constructivo, es su realización maestra. El cerrado diseño, con un solo asunto cardinal, le permite una construcción de gran vigor, pese a ciertas incongruencias. […] Ha sabido graduar sinfónicamente hasta los menores efectos, en un in crescendo magnifico. (Larraya; pg39)
En la cita anterior sacada del estudio preliminar de mi libro, escrito por Larraya, menciona el estilo en que la obra fue escrita. Eso es muy importante porque sabemos que la mayoría de las obras shakesperianas, no son divididas hasta tiempo después, cuando se empieza a prestar más atención a los signos de puntuación y con ello la estructura interna de la obra, teniendo de esta obra cinco actos, 15 escenas. Me gustaría analizar cada acto resaltando las escenas y diálogos más importantes a mi parecer y los personajes:
Personajes:
Otelo: a pesar de ser el sujeto principal de la obra, mención del nombre, de saber que la tragedia es para él, recalcaré el motivo de su tragedia y yo lo veo desde dos puntos. El primero es el amor, ese amor tan puro y casto que le tiene a Desdémona, después la transformación al verse opacada este amor por celos infundados, con ello se desata el segundo punto y es la credulidad de Otelo, su tanta bondad, este sujeto creía en todo lo que le decían, en este caso Yago supo manejarlo con sus envenenadas palabras. Su nobleza lo hace caer en desgracia.
Yago: mi villano favorito, tiene una sutil manera de convencimiento que llega a ser obedecido por todo aquel que él quiere, maneja principalmente a Otelo, con las mentiras más descabelladas, cualquier ciego podría ver que lo que Yago cuenta a Otelo es un absurdo total. ¡Pero nadie se da cuenta, ni el mismo Otelo! Sabe que quiere cobrar venganza (una venganza del cual el motivo es algo confuso; yo tengo para mí que el motivo es que alguna vez tuvo o sigue teniendo celos de su mujer Emilia para con Otelo, un motivo algo disparatado) y sabe también que quiere destruir la relación amorosa, quiere que Otelo mate a Desdémona, y como es natural, sabe los medios que tiene que utilizar para llegar a su objetivo, sabe manipular a Rodrigo, Casio, Emilia, Blanca, para arribar a lo que desea. Logra su cometido, eso me hace adorar su villanía, terminadas las muertes, él no tiene más que decir, alguien se podría imaginar la satisfacción que siente al ver muerta a Desdémona, de la manera en la que aconsejo a Otelo, y ver a su principal enemigo: Otelo, matarse frente a él. ¡Que dicha, señores, que dicha!
Desdémona: es un personaje muy interesante ya hay dos diálogos que me gustan mucho de ella: “Noble padre, advierto aquí que mi labor es doble: a vos educación y vida debo; vida educación me enseñaron ambas a respetaros; el deber de hija manda que a dueño os obedezca. Pero aquí está mi esposo; y considero que cuanto acatamiento a vos mi madre con preferencia de su padre hizo, tanto también es justo que yo muestre al moro mi señor.” y “muero inocente. […] Nadie; yo misma. Adiós; encomendadme a Otelo. ¡Oh adiós mi bondadoso dueño!”[1] Son dos diálogos que voy a comentar más adelante, pero me parecen más que suficientes para describirla como personaje.
Casio: es un personaje inocente, y eso no me gusta, no hace más que ser títere de Yago, a pesar de ser el teniente de Otelo, es un personaje ciego, y eso lo hace posicionarse como la mejor pieza de ajedrez que Yago tiene en toda la obra.
Emilia: esposa de Yago, el motivo de la infundada venganza, también una víctima de Yago.
Brabancio: Es un personaje sin mucha carga en la obra. Un obstáculo saltado por Otelo y Desdémona y poco después un ejemplo de traición que Yago usará en contra de Desdémona.
Rodrigo: él, del mismo modo que Casio y Emilia, solo es un títere de Yago, es el monto económico, un caprichito de Yago. Cumple solo las órdenes de Yago, pensando que esté lo ayudará. Es la esperanza en la obra y en este caso, no es él último que muere.
Estos son los personajes que me parecen más importantes para el funcionamiento de la tragedia, ahora pasaré a la obra y sus actos.
Acto I. Está constituido por tres escenas, inicia con la conversación de Yago con Rodrigo, en esta escena nos enteramos del enamoramiento de Rodrigo por Desdémona, pero también sabemos que ésta lo ha rechazado. Sabemos desde ya que Yago es un traidor dándole consuelo a un contrincante de Otelo. Ambos van a casa de Brabancio, padre de Desdémona, para comunicar que ella se ha casado, y casado nada más y nada menos que con un desgraciado moro. Pasamos repentinamente a otra escena, dejamos el alboroto causado en la casa del padre de Desdémona, para saber que Otelo al encontrarse con Yago, espera la llamada del senado para responder a sus actos (casamiento con Desdémona), es muy importante la figura de Yago en esta escena como en las demás, pero quiero recalcar esa forma en la que quiere infundir temor a Otelo: “Es el airado padre y sus amigos, idos dentro.”[2] Otelo se niega a huir, llegan oficiales a buscarlo, pero es por motivo del Estado, sin embargo, también se encuentra con Brabancio que quiere juzgarlo por haber enamorado a Desdémona con hechizos (esta última parte confirmada en la escena tres), todos se dirigen a ver al Dux. En siguiente escena se buscan pruebas para condenar a Otelo, pero la mejor prueba existente es el testimonio de la propia Desdémona. “Noble padre, advierto aquí que mi labor es doble: a vos educación y vida debo; vida educación me enseñaron ambas a respetaros; el deber de hija manda que a dueño os obedezca. Pero aquí está mi esposo; y considero que cuanto acatamiento a vos mi madre con preferencia de su padre hizo, tanto también es justo que yo muestre al moro mi señor.”[3] A lo que el padre contesta, entregando a su hija a la muerte “[…] Moro escucha: De todo corazón te doy aquello que te negara con el alma toda, si ya no fuera tuyo […]”. Los participantes de Senado mandan a Otelo a la guerra y dan protección a Desdémona.
Acto II. Escena I, acabó la guerra, Otelo se pierde en el mar, Yago recita algunos versos. Llega Otelo, se aprecia la gran felicidad de la pareja, su amor es descrito en pocas líneas y aun así parece inmenso. Es importante mencionar que en esta escena es donde se dice el motivo de la riña, Yago en un monólogo dice: “[…] Más bien por dar sustento a mi venganza, porque sospecho que el lascivo moro anduvo en mi cercado; cuya idea como veneno mis entrañas roe; y nunca me daré por satisfecho hasta lograr cumplida mi venganza, Esposa por esposa; o a falta de eso, he de tratar de atormentar al moro con celos tan feroces, que no logre curarle la razón.” Es a lo que hago referencia, cuando digo que Yago pensó que su mujer Emilia le fue infiel con Otelo. Después viene el festejo por la victoria de la guerra, es donde Casio perderá su empleo gracias a que Yago le aconseja beber un poco. En esa borrachera Casio pierde su puesto a lado de Otelo, Yago se muestra solidario y le sugiere que se dirija mejor a Desdémona para ablandar a Otelo. Casio le hace caso a Yago.
En el acto III, lo interesante viene en la escena II, cuando Casio recurre efectivamente con Desdémona para suplicarle le ayude a regresar a su puesto, perdido la noche anterior por su borrachera. Con este acontecimiento Yago se apoya para iniciar sus intrigas para con Otelo, Yago siembra la gran semilla de la duda, hace referencia a la traición de Desdémona para con su padre, la cercanía de Casio con Desdémona, usa la belleza, juventud y su posición social de Desdémona y así mismo compara la edad mayor de Otelo, su clase social con la edad y el bien parecido de Casio. Otelo empieza a desconfiar de la inocente Desdémona. Desdémona pierde el pañuelo que le regaló Otelo. Emilia encuentra el pañuelo y lo lleva a su esposo Yago.
En el acto IV Yago afina más sus intrigas, dice a Otelo que Desdémona y Casio han yacido en su mismo lecho. Otelo ya destruido por los celos pide pruebas, para lo cual Yago usará el pañuelo que perdió Desdémona, Yago recurre a la prostituta Blanca haciendo que converse con Casio, así Otelo pensará que habla de Desdémona por el pañuelo que él entrega a Blanca para hacer una copia y aprovecha el enamoramiento de Blanca para con Casio (una muy buena táctica de intriga) con eso remata las sospechas que sembró en Otelo. En la escena dos Otelo cuestiona a Emilia, pero piensa que está es cómplice de Desdémona en su infidelidad. Va a ver a Desdémona y pregunta directamente sus temores y la insulta de este modo, la llama prostituta e infiel; cuando Otelo abandona la habitación confirmamos la fidelidad de Desdémona. Yago finge no saber lo que aflige a su amo Otelo y usa nuevamente a Rodrigo para matar a Casio, planean la empresa.
En el acto V, el más interesante y el cual termina la tragedia, Rodrigo ataca a Casio a muerte, a lo cual falla, Yago mata a Rodrigo, finge ayudar a Casio el cual queda herido nada más. La escena más emocionante de la obra es sin duda la segunda de este acto, es la muerte de Desdémona y la más conmovedora, entra Otelo con el propósito firme, pero al momento de matarla quiere que vaya al cielo.
“[Otelo] Pero ha de morir o engañará a más hombres. Apaga la llama y después apaga su llama. Podría extinguirte, flamígera emisaria, y después devolverte la luz anterior si fuese a arrepentirme. Mas, muerta tu llama, criatura perfecta de la naturaleza, no sabría dónde hallar el fuego prometeico que te diera nueva luz. Si arranco tu rosa no puedo hacer que reviva; por fuerza se marchitará. La oleré en el rosal. La besa.” “Sin confesión matarte no quisiera ¡no, no lo permita Dios que tu alma mate!”
“[Desdémona] Mis pecados son los amores que te tengo” “Muero inocente” “Nadie; yo misma. Adiós; encomendadme a Otelo. ¡Oh adiós mi bondadoso dueño!”[4]
Muere Desdémona estrangulada, en ese momento llega Emilia y le dice todo lo referido al pañuelo, confiesa los celos que una vez tuvo su marido de él, Yago al tratar de impedir que Emilia cuente todo y descubra su encrucijada, la mata. Muere Emilia junto a Desdémona, Otelo sabe que mató injustamente y se suicida. Yago es arrestado, pero ve la muerte de Otelo y muerta a Desdémona.
Conclusión, no hay que ser tan bondadoso, es una de las mejores tragedias de Shakespeare, la que más me gustó, en ella están plasmadas las sensaciones más humanas, está el amor, la terquedad o rebeldía, el deseo de venganza y pasional, La lealtad humana muy descrita. En fin, en ella encontramos la realidad humana que aún sigue vigente.
Referencias:
Biografía de William Shakespeare [En línea] https://es.wikipedia.org/wiki/William_Shakespeare
Groussac, Paul. Crítica literaria Cuestión Shakespeariana [En línea] http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/critica-literaria/html/
Otelo, referencias. [En línea] https://es.wikipedia.org/wiki/Otelo
Quintana, Luis. Shakespeare, Obra de Holinshed, Blogger en línea http://tragedia2016.blogspot.mx/2016_03_01_archive.html
Shakespeare, William. [1603]. Los clásicos, tragedias de Shakespeare; Otelo, Editorial Cumbre, S. A. México. [También en línea] http://infojur.ufsc.br/aires/arquivos/ShakespeareOtelo.pdf





[1] Shakespeare. [1603]. Los clásicos, tragedias de Shakespeare; Otelo, Editorial Cumbre, S. A. México.
[2] Shakespeare. [1603]. Los clásicos, tragedias de Shakespeare; Otelo, Editorial Cumbre, S. A. México. Acto I, escena II. pg.254
[3] Shakespeare. [1603]. Los clásicos, tragedias de Shakespeare; Otelo, Editorial Cumbre, S. A. México. Acto I, escena III. pg.263
[4] Shakespeare. [1603]. Los clásicos, tragedias de Shakespeare; Otelo, Editorial Cumbre, S. A. México. Acto V, escena II. pg.344-348

Otelo por Marja Clarissa López Tello

 
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DEL ESTADO DE MÉXICO 
Facultad de Humanidades 


Licenciatura en Lengua y literatura hispánicas 

Tragedia 
Análisis de Otelo de William Shakespeare 


Alumna: Marja Clarissa López Tello Corona 

Profesor: Luis Quintana Tejera 


Grupo 11 

Turno matutino 


Toluca, Estado de México a 23 de marzo de 2017. 


  1. Shakespeare y el teatro Isabelino 
Se ha estipulado en los últimos años acerca de la identidad del dramaturgo de Avon, se cree que nació el 23 de abril de 1564 en Stratfordon Avon, que es ahora un museo shakesperiano. Tercero de ocho hermanos, fue el primer hijo varón de un comerciante y de Mary Arden, hija a su vez de un terrateniente católico. Estudió en la escuela de su localidad y, como primogénito varón, estaba destinado a suceder a su padre en los negocios, que fue concejal, traficaba en guantes, en cuero, en madera y en trigo. Habría cursado durante unos seis años Grammar School o escuela primaria, cuya materia básica era el latín, aunque tuvo que ponerse a trabajar como aprendiz de carnicero, por la difícil situación económica que atravesaba su padre.  
En 1582 contrae matrimonio con Anne Hathaway, hija de un granjero, con la que tuvo una hija, Susanna, en 1583, y dos mellizos -un niño, que murió a los 11 años de edad, y una niña- en 1585. Al parecer, hubo de abandonar Stratford ya que le sorprendieron cazando furtivamente en las propiedades del juez de paz de la ciudad. Se cree que llegó a Londres hacia 1588 y, cuatro años más adelante, ya había logrado un notable éxito como dramaturgo y actor teatral.  
Tuvo el mecenazgo de Henry Wriothesley, tercer conde de Southampton. La publicación de dos poemas eróticos Venus y Adonis (1593) y La violación de Lucrecia (1594), y de sus Sonetos (editados en 1609) le dieron la reputación de brillante poeta. En Londres compartió los beneficios de la compañía teatral en la que actuaba, la Chamberlain's Men, más tarde llamada King's Men, y de los dos teatros que ésta poseía, The Globe y Blackfriars. Sus obras fueron representadas en la corte de la reina Isabel y del rey Jacobo I. En 1610 retornó a su pueblo natal. Había cumplido uno de sus muchos propósitos, lograr una fortuna. Las metáforas de carácter legal (When to the Sessions of sweet silent thought / I summon up remembrance of things past.) abundan curiosamente en su obra; hasta la fecha de su muerte Shakespeare se dedicó a litigios con los vecinos.  
No se le ocurrió entregar a la imprenta su vasta obra dispersa; De Quincey conjetura que para Shakespeare, la representación teatral era la verdadera publicidad, no la impresión de un texto. Poco antes de morir había hecho su testamento; se habla de muebles y de inmuebles, pero no se menciona un solo libro. Murió el 23 de abril de 1616, acaso el mismo día de su cumpleaños. Por esta fecha murió Cervantes en Madrid; sin duda, ninguno de los dos oyó hablar del otro. Sus primeras obras teatrales, poseían un alto grado de formalidad y resultaban predecibles y amaneradas. 
En Londres, los actores “shakesperianos” Derek Jacobi y Mark Rylance han lanzado una cuestión importante acerca de la identidad real de William Shakespeare: ¿era o no era el Bardo de Avon?, la declaración pone en juicio el origen de las obras maestras de la tragedia en manos de un plebeyo del siglo XVI criado en un hogar analfabeto. Se le ha relacionado al dramaturgo Christopher Marlowe y que sin duda las sospechas resultan de las coincidencias entorno a los dos autores. Tras la misteriosa muerte de Marlowe, la figura del poeta de Avon florece con gran esplendor; todo Shakespeare es posterior al 30 de mayo de 1953. Todo una secuencia de casualidades entre los autores, ya que su nacimiento igual está emparentado: Marlowe nace el 6 de febrero de 1564 y fue bautizado el día 26, exactamente dos meses antes que Shakespeare. 
De igual forma, se le ha relacionado con el filósofo y hombre de letras Francis Bacon o con Edward de Vere, decimoséptimo Conde de Oxford. Lo cierto es que pese a las especulaciones en torno a la cuestión shakesperiana, se encuentra algo que en palabras de Umberto Eco se denomina “interpretación paranoica”, creo fervorosamente que enlazar coincidencias y personajes relevantes del siglo no es más que una búsqueda incesante de aspectos exteriores a la obra literaria; es decir, el texto dramático habla por sí mismo y como unidad me ha mostrado al único Shakespeare que conozco: quien plasmó toda una historia en cierta cantidad de páginas que hoy, siglo XXI, reconocemos como obra maestra. 
Del renacimiento al barroco: aspectos generales 
El renacimiento es el periodo comprendido entre la edad media y la edad moderna, aproximadamente en el siglo XVI. Se caracterizó por: 
  • El antropocentrismo: doctrina que hace al ser humano la medida y centro de todas las cosas. Todo debe girar en torno a su naturaleza y bienestar. ot 
  • Hay un paso del geocentrismo al heliocentrismo, esta última teoría afirmada por Copérnico, donde se pasa de creer que la tierra era el centro de un pequeña parte del universo a afirmar que lo es el sol. Esto se da porque el renacimiento se basa en la ciencia (investigaciones, teorías, inventos, entre otros). 
  • Hay un avance en la razón, en la que esta es usada para comprender de una mejor forma al hombre. 
  • Se fortalece la burguesía. 
  • Aparecen las ciudades-estado, que se convierten en el eje central de todo. 
  • Se da el humanismo, que nace en Italia, es una corriente intelectual y literaria que busca el renacer de lo clásico (de Grecia y Roma), para esta corriente se usa el latín. 
  • Se realizan descubrimientos como: el telescopio, la brújula, y la imprenta la cual es usada para expandir las ideas humanistas y literarias de la época. 
  • Se da la Reforma Protestante, su máximo exponente fue Martin Lutero quien estaba en contra de las indulgencias (documente que exime el alma por el paso del purgatorio). 
Literatura renacentista La renovación general en el conocimiento que comenzó en Europa tras el descubrimiento del «mundo nuevo» en 1492 trajo consigo una nueva concepción de la ciencia y la investigación y formas distintas de hacer arte. Surgió por entonces una forma literaria que luego desembocaría en la novela, que cobró renombre en los siglos posteriores. Una de las más conocidas de esta primera época es la Utopía de Tomás Moro. Las obras dramáticas de entretenimiento (opuestas al propósito moralizante) volvieron al escenario. William Shakespeare es el dramaturgo más notable, pero hubo muchos más, como Christopher Marlowe y Ben Jonson. 
Teatro isabelino 
El teatro isabelino (1558-1625) es una denominación que se refiere a las obras dramáticas escritas e interpretadas durante el reinado de Isabel I de Inglaterra y se asocia tradicionalmente a la figura de William  Shakespeare. Las principales características de esta representación son:  
  • Las representaciones tenían lugar en los nuevos locales abiertos para los espectáculos teatrales. A finales de siglo XVI Londres poseía al menos ocho teatros, lo que indica la popularidad del teatro. 
  • Los teatros eran edificios circulares o hexagonales, con una platea descubierta y rodeada de galerías. 
  • Las piezas teatrales se representaban a primera hora de la tarde para aprovechar la luz del sol. 
  • El escenario tenía dos niveles y la escenografía era muy pobre: casi todo corría a cargo de la palabra en escena y a la imaginación del público. El vestuario, sin embargo, era más elaborado 
  • El público, en función de lo que había pagado, se sentaba en las galerías o veía la obra de pie en el patio. 
  • Los personajes femeninos eran representados por hombres. 
Finalmente, el final del nuevo renacer en la literatura y el medio donde se situó nuestro autor, en el siglo XVII, en su primera mitad, se manifiesta en toda Europa un fenómeno post-renacentista, que significa en cierto modo un retorno a lo medieval, al mismo tiempo que una reacción contra el espíritu renacentista que caracterizaba al siglo XVI. Es el barroco. 
En Inglaterra, eleufemismo constituye la manifestación típica del barroco inglés; es una tendencia equivalente al culteranismo. Se caracteriza por el tono alambicado, por la afectación del estilo y el empleo de imágenes absurdas. Sin embargo el esplendor y la brillantez son cualidades delEuphues de Lylyque significa una revolución en el estilo y que influirán en la etapa preparatoria del periodo isabelino. 
En efecto, los primeros dramas de Shakespeare sufren la influencia del eufemismo. Más tarde, en Hamlet, Shakespeare ridiculizará a Lyly. 

  1. Análisis de la obra Otelo 
La principal fuente narrativa de Otelo fue la novela Un capitano moro de Giraldi Cinthio, publicada en 1565. Para defender a Chipre, los venecianos confían el mando de su armada al moro Otelo, un extranjero. Éste se había casado en secreto con Desdémona, hija del dux de Venecia, y ello desencadenará la tragedia. Yago, alférez de Otelo, envidioso por el nombramiento de lugarteniente a Casio y no a él, comienza a destilar la insidia de la traición y enloquece al moro, volviéndolo víctima de los celos. 
Aquí están los personajes en el claroscuro de sus tormentos: Otelo, Brabancio (senador de Venecia, padre de  Desdémona), Casio (teniente de Otelo), Yago, Rodrigo (caballero engañado), El dux de Venecia, Senadores de Venecia, Montano (gobernador de Chipre), caballeros de Chipre, Ludovico y Graciano nobles venecianos parientes del senador, marineros, el Gracioso, Desdémona (esposa de Otelo), Emilia (esposa de Yago), Bianca (amante de Casio) y algunos otros mensajeros, guardias, caballeros, músicos, un heraldo y acompañamiento. 
Arrancando con el acto primero, durante la primera de las escenas, se encuentra lo que denominamos: personaje in absentia, es decir, personaje ausente físicamente en el acto, pero mencionado por uno de los personajes, en este caso Yago: “tres magnates de Venecia se descubren ante él y le pide que me nombre su teniente; y te juro que menos no merezco […] les dice: ya he nombrado a mi oficial.” (Otelo, 2016: 7-10) Durante esta primera parición de Yago se empieza a prefigurar al hombre que ha de dar fatídica desventura al moro; el nombramiento de Casio le ha causado una profunda molestia que ha de pagar el general. 
En el aspecto formal, encontramos desde el inicio las didascálias o acotaciones que sirven como aclaraciones para los actores: [sale.] [Entran BRABANCIO y criados con antorchas] Entran Otelo, Yago y criados con antorchas. De igual manera, tenemos elementos poéticos, clásicos de la obra shakesperiana como los epítetos: “la noble Desdémona”, “el valiente Otelo”, etc. Así como la metáfora“el pecho tiznado de un ser como tú que asusta y repugna”, frase que hace alusión al color de la piel de Otelo. Continuando con la narración, para la escena II ya aparece Otelo y con él la noticia de su boda secreta. Durante la tragedia van apareciendo construcciones temporales, tales como la prolepsis: “si actos semejantes tienen paso franco, pronto mandarán los infieles y esclavos”, “la escuadra turca se dirige a Rodas. Y la analepsis: “la escuadra turca navegaba hacia Rodas se unió con otra escuadra.” (Otelo, 2016: 11-16) 
Uno de los fragmentos más importantes en la visión de la mujer de la época es el siguiente: “noble padre, mi obediencia se halla dividida. A vos debo mi vida y mi crianza […] mas aquí está mi esposo, y afirmo que debo a Otelo mi señor el mismo acatamiento que mi madre os tributó al preferiros a su padre.” (Otelo, 2016: 20) porque en esta parte no sólo se muestra la lealtad femenina de Desdémona, sino que se hace alusión a las prácticas familiares de la época. 
Durante el desarrollo de la historia se encuentran elementos románticos entre los enamorados, tales como: “pongo al cielo por testigo de lo que no lo demando por saciar el paladar de mi apetito, ni entregarme a pasiones juveniles […] sino por complacerla en sus dedeos.” “¡Divina criatura! Que se pierda mi alma sino te quisiera y, cuando ya no te quiera, habrá vuelto el caos.” (Otelo, 2016: 21 y 50) De igual manera, se encuentran fragmentos poéticos, como ya mencione, que parecieran ser versos debido a la belleza de su construcción:  
Quien siempre fue bella, mas nunca orgullosa, con lengua a su antojo, mas nunca chillona; que siendo pudiente, no iba recompuesta, ni hacía su gusto, aun cuando pudiera; que llena de enojo y presta la venganza, contuvo su ira y dejó que pasara; cuya sensatez nunca prefirió el basto conejo al tierno pichón cuyo pensamiento jamás revelaba y a los pretendientes negó su mirada; ésta era capaz, si es que hubo tal hembra. (Otelo, 2016: 30) 
Otro elemento importante es la imagen poética que destaca en la tragedia acompañada de la animación presente en el siguiente fragmento: 
Mirad desde la orilla espumante: las olas se rompen y azotan las nubes; la mar encrespada, de gigantes melenas, parece lanzarse contra la Osa brillante y apagar las guardas  de la Estrella Polar. (Otelo, 2016: 26) 
Retomando un poco la historia, la dualidad en los personajes resulta muy importante, debido a que en relación Yago con Otelo es el hombre fiel e intachable, pero detrás de esa máscara se oculta la traición a cometer para la destrucción del general. Y serán los celos quienes destruyan la vida del moro: “señor, cuidado con los celos. Son un monstruo de ojos verdes que se burla del pan que le alimenta.” (Otelo, 2016: 53) 
Otelo comienza a asomarse al abismo trágico, ya lo decía Aristóteles “la tragedia perfecta es aquella donde se da conjuntamente anagnórisis y peripecia”, el plan de Yago dio frutos y el pañuelo de la discordia fue el señuelo para acabar con el moro. Otelo mata a su fiel esposa: “muero inocente [...] Adiós. Encomiéndame a mi esposo querido. ¡Ah, adiós! [Muere.]” (Otelo, 2016: 102) Y comienza a darse una serie de muerte seguidas que nos sitúan en un ambiente profundamente aterrador y de la felicidad o bien el amor, se da paso a la tristeza o agonía 
Y comienza finalmente la anagnórsis en voz de Emilia: “Si lo dice [Yago], ¡que se pudra su alma innoble medio grano cada día! Miente con descaro. ¡Si estaba loca por su inmunda adquisición!” Pero la construcción anagnórica llega muy tarde y el reconocimiento de su error al haber matado a su esposa pura y casta lo llevará a terminar con su vida: “[se apuñala] Te besé antes de matarte. Ahora ya puedo, después de matarme, morir con un beso. [Muere.]” (Otelo, 2016: 102-110) 

  1. Comentario de la obra analizada 
Una de las semejanzas que se observan en el texto es la aparición de Otelo al sonido de las trompetas, que al igual que Macbeth llega al sonido de los tambores. Estas menciones peculiares en la obra de Shakespeare nos regalan un gran sabor de boca, puesto que la relación entre sus tragedias es tan estrecha que de una podemos analizar el resto. En lo particular me pareció una obra magnífica digna de un análisis literario y así como la tragedia de la ambición, libro clásico como enuncia Borges, esta tragedia trasciende los límites del tiempo y nos sitúa en un espacio donde la concepción de la mujer no está tan alejada de nuestra realidad. 
Acudo al camino de lo social porque me pareció bastante interesante la línea en la que se enjuicia el carácter de la mujer, desde la obediencia que tiene ésta con su familia (padre y esposo) hasta la “utilidad” del sexo femenino. Uno de los fragmentos más despectivos que la obra encierra es el siguiente: “sois estatuas en la calle, cotorras en la casa, fieras en la cocina, santas al ofender, demonios si os ofenden, farsantes en las labores y laboriosas en la cama” (Otelo, 2016: 29)  
Resulta que el personaje de Yago es uno de los más complejos, tiene muchas facetas, tiene la máscara de hombre noble a su amistad con Otelo, la del esposo machista, el embustero y manipulador y el hombre que en el interior no es más que un infeliz vengador tras un puesto que le fue negado; su válvula de escape es el sutil maltrato a las mujeres de su época. 
En general, considero a la tragedia una de las mejores facetas en mi estudio literario y me parece una experiencia gratificante la investigación en torno a la identidad de Shakespeare, pero como en todo título de la literatura, la obra habla por sí misma. 













Bibliografía 

Quintana Tejera Luis (16/03/16)La verdadera identidad de Shakespeare, [en línea], disponible en: http://tragedia2016.blogspot.mx/search?q=shakespeare, consultado el (19/03/17). 
Quintana Tejera Luis (18/02/16), Renacimiento. Características generales y autores, [en línea], disponible en: http://tragedia2016.blogspot.mx/2016/02/renacimiento-caracteristicas-generales.html, consultado el (19/03/17). 
Shakespeare, W. (2016), Otelo, México: Boek México. 
Shakespeare, W. (1963), Otelo, El mercader de Venecia, Madrid: Gráficas Ramón Sopena. 
Temátika (30/04/14), William Shakespeare, [en línea], disponible en: http://literatura.itematika.com/biografia/e116/william-shakespeare.html, consultado el (19/03/17).